La financiación islámica del capital circulante cubre el desfase entre los pagos de explotación de una empresa, como compras y producción, y el cobro de sus ventas, mediante contratos basados en mercancías, pedidos o participación en resultados, sin préstamo con interés.
Medir el desfase antes de buscar financiación
La necesidad de circulante se calcula así: existencias más clientes, menos proveedores. Una pyme con 60 días de almacén, que cobra a 45 días y paga a 30, debe financiar 75 días de facturación; ese es el volumen que deberán cubrir los contratos.
Dividir el ciclo en tres partidas financiables
Las finanzas islámicas no financian un saldo abstracto sino operaciones identificadas. Por eso se separan la compra de insumos, el periodo de fabricación o almacenamiento y la espera del cobro al cliente, cada uno con un contrato distinto y sus propias reglas de posesión y precio.
Un ejemplo numérico para un fabricante de muebles
Un taller con 1,2 millones de facturación anual y 75 días de necesidad inmoviliza de forma permanente unos 250.000. Puede cubrir 150.000 con una línea de Murabaha sobre la madera y el resto con contratos de Istisna respaldados por pedidos firmes de clientes profesionales.
Estacionalidad: ajustar el límite al calendario
Una conservera compra la mayor parte de sus tomates en verano y vende todo el año. En lugar de un límite fijo, el banco puede abrir una línea que sube antes de la cosecha y baja con las ventas, y cada disposición sigue siendo una operación independiente.
Insumos y materias primas: que compre el banco
Para la primera partida, el banco compra él mismo el tejido, el acero o los envases al proveedor y los revende a la empresa a un precio con margen pagadero a 90 o 120 días. El aplazamiento obtenido debe corresponder a la duración real del ciclo, sin superarla.
Designar a la empresa como agente de compras
En la práctica, el banco suele encargar al cliente que compre en su nombre. Las normas de AAOIFI exigen entonces que el banco asuma el riesgo entre la compra y la reventa, y que la empresa notifique la adquisición antes de concluir la segunda venta.
Evitar que una misma factura sirva dos veces
Cuando la empresa realiza muchas disposiciones, el banco comprueba que cada factura de proveedor respalde una sola operación y que la mercancía no estuviera ya pagada. Revisar los números de factura y los albaranes evita que la financiación se convierta en un simple anticipo de dinero.
Pagar a proveedores en divisas: qué cambia
Si los insumos se importan en dólares, el banco paga al proveedor en esa divisa y revende en moneda local a un precio fijado de antemano. Así la empresa queda protegida frente a las variaciones del tipo de cambio en esa operación, ya que su deuda se fija al firmar.
Producción por encargo: Salam e Istisna
Para la fase de fabricación, la Istisna permite al banco comprar un producto por fabricar y pagarlo por tramos según avanza la producción. El Salam, pagado íntegramente por adelantado, conviene a bienes estandarizados como cereales, algodón o ciertos productos industriales.
Musharaka corriente: compartir el resultado del ciclo
Practicada sobre todo en Pakistán con el nombre de running musharaka, esta fórmula hace participar al banco en la explotación en proporción al saldo utilizado. Recibe una parte proporcional del beneficio de explotación, normalmente con tope, y soporta su parte de las posibles pérdidas.
Wakala de inversión sobre una cartera de operaciones
El banco también puede confiar fondos a la empresa como agente encargado de comprar y revender mercancías. El agente cobra una comisión y puede quedarse el excedente por encima de un rendimiento esperado; no garantiza el capital, salvo culpa o negligencia.
El papel del Banco Islámico de Desarrollo y la ITFC
Creada en 2008 dentro del grupo del BIsD, la International Islamic Trade Finance Corporation financia importaciones de insumos, a menudo mediante Murabaha, para empresas y bancos de los países miembros, en especial en energía y productos agrícolas.
Fuente externa especializada
El Banco Islámico de Desarrollo y su filial de financiación del comercio describen sus líneas para empresas y bancos de los países miembros, incluida la financiación de insumos y exportaciones.
