En un mercado de mercancías conforme a la sharía solo se negocian bienes existentes, lícitos y propiedad del vendedor, con una transmisión efectiva de la propiedad y del riesgo, lo que excluye las ventas en corto, la liquidación por diferencias y la mayoría de los futuros.
Cuatro condiciones para que una mercancía sea negociable
El bien debe existir o estar descrito con precisión, ser lícito, pertenecer al vendedor y poder entregarse. El crudo, el cobre o el trigo cumplen estos criterios; el alcohol, el cerdo o un lote que el vendedor aún no posee, no.
No vender lo que no se tiene
Un hadiz transmitido por Hakim ibn Hizam prohíbe vender lo que no está en posesión propia. Esta regla excluye las ventas en corto de los mercados convencionales, donde un operador vende un lote prestado o aún no comprado apostando por una bajada.
Posesión física o posesión mediante documento
El qabd no exige siempre manipular la mercancía. Un certificado de depósito que identifica el lote a nombre del comprador basta para la mayoría de los órganos sharía, siempre que el riesgo de pérdida pase entonces a este: un incendio en el almacén sería ya su pérdida.
Revender un cargamento antes de recibirlo
Para los alimentos, un hadiz prohíbe revender antes de la recepción. Las escuelas discrepan sobre su extensión a otros bienes: los hanafíes la aplican a los bienes muebles, los malikíes sobre todo a los alimentos. Los operadores deben ordenar con cuidado compra, posesión y reventa.
Contado, entrega aplazada y contratos de futuros
Un intercambio al contado, con entrega y pago próximos, no plantea dificultades. En cambio, el futuro estandarizado, en el que ni la mercancía ni el precio se entregan al cerrar el contrato, fue declarado no conforme por la Academia Internacional de Fiqh, al igual que las opciones.
Por qué el doble aplazamiento es un problema
Cuando precio y entrega se aplazan a la vez, cada parte solo tiene una promesa de la otra: se cambia una deuda por otra deuda, algo que la tradición prohíbe. El Salam escapa a esta objeción porque el comprador paga todo el precio al concluir el contrato.
El aceite de palma crudo, una excepción malasia
El Consejo Asesor Sharía de la Securities Commission Malaysia admitió el contrato de futuros sobre aceite de palma crudo cotizado en Bursa Malaysia, asimilándolo a una venta por descripción. Muchos juristas del Golfo y de otras regiones no comparten este análisis.
Cubrir el riesgo de precio sin futuros
Un productor que quiere asegurar su precio puede vender mediante Salam, con pago inmediato, o recurrir a una promesa unilateral de compra. El Istisna cubre bienes por fabricar. Estas herramientas son menos líquidas que los mercados de futuros y no sirven para especular.
La norma AAOIFI sobre mercados organizados
La norma sharía n.º 20 de AAOIFI regula la venta de mercancías en mercados organizados. Exige operaciones que conduzcan a una verdadera transmisión de la propiedad, rechaza la liquidación por simple diferencia de precio y prohíbe las operaciones ficticias destinadas a crear cotizaciones artificiales.
Plataformas electrónicas y certificados de propiedad
Plataformas como Bursa Suq Al-Sila registran cada cambio de titular mediante un certificado electrónico. Se usan sobre todo en estructuras de financiación, lo que lleva a los juristas a preguntarse si comerciar con bienes que nadie quiere realmente sigue siendo comercio auténtico.
Pujas ficticias, acaparamiento y manipulación de precios
El derecho clásico condena el najash, pujar sin intención de comprar para inflar el precio, y el ihtikar, retener alimentos para provocar escasez. Estas prohibiciones coinciden con las normas modernas contra la manipulación del mercado y el abuso de posición dominante.
Liquidación por diferencias: cuando el comercio se vuelve apuesta
Un contrato que nunca prevé la entrega y se cierra pagando la diferencia entre dos cotizaciones no intercambia bien alguno. Para los órganos sharía, este mecanismo constituye maysir, juego de azar, y gharar, incertidumbre excesiva sobre el objeto del contrato.
Fuente externa especializada
La Securities Commission Malaysia presenta su mercado de capitales islámico y las resoluciones de su Consejo Asesor Sharía, incluidas las relativas a los contratos de futuros sobre mercancías.
