El zakat es la contribución religiosa obligatoria, normalmente del 2,5 % por año lunar, que todo musulmán cuyos bienes computables superan un umbral mínimo entrega a categorías de beneficiarios fijadas en el Corán, entre ellas los pobres y los endeudados.
¿Por qué el zakat es obligatorio y no voluntario?
Como tercer pilar del islam, el zakat no es un regalo sujeto a la voluntad del creyente: es exigible al cumplirse tres condiciones: la plena propiedad de los bienes, un valor superior al umbral y una tenencia de un año lunar completo.
El nisab y el año lunar de tenencia
El umbral llamado nisab equivale al valor de 85 gramos de oro o 595 gramos de plata. El plazo o hawl se mide en meses lunares; el año de la Hégira es once días más corto, así que la fecha se adelanta cada año solar.
Qué bienes forman la base de cálculo
Se incluyen oro, plata, efectivo, saldos bancarios, existencias destinadas a la venta, créditos cobrables, ganado y cosechas. Quedan excluidos la vivienda habitual, el coche particular y las herramientas de trabajo, porque se usan y no se acumulan como riqueza inmovilizada.
Aplicar el 2,5 % al ahorro en un banco islámico
Quien mantiene el equivalente de 20.000 euros en una cuenta de inversión islámica durante un año lunar debe unos 500 euros. Los beneficios distribuidos se suman al saldo computable, mientras que muchas opiniones jurídicas permiten deducir las deudas exigibles a corto plazo.
Ocho categorías de beneficiarios fijadas por el Corán
El versículo 60 de la sura At-Tawba enumera a los pobres, los necesitados, los recaudadores, aquellos cuyos corazones hay que ganar, la liberación de cautivos, los endeudados, la causa de Dios y el viajero desamparado. No se admite otro destino para estos fondos.
Zakat al-fitr, la limosna del final del ramadán
Distinto del zakat sobre los bienes, el zakat al-fitr se debe por cada miembro del hogar antes de la oración del Eid. Equivale a un sa' de alimento básico y suele convertirse en una cantidad fija que las autoridades religiosas locales anuncian cada año.
Lo que separa el zakat de la sadaqa y del waqf
La sadaqa es una caridad libre, sin tipo, umbral ni beneficiarios restringidos. El waqf inmoviliza un capital y solo reparte sus rentas. El zakat es obligatorio, cuantificado y reservado a las ocho categorías, lo que limita su uso en proyectos de infraestructura.
¿Se pueden invertir los fondos antes de repartirlos?
Algunos juristas contemporáneos aceptan que un organismo coloque temporalmente fondos del zakat en proyectos productivos para los beneficiarios, como microempresas entregadas a familias pobres. Otros exigen un reparto rápido. La última palabra corresponde al comité sharia de la entidad recaudadora.
Cómo recaudan y redistribuyen el zakat las instituciones
Según el país, la recaudación corre a cargo de una administración pública, un fondo nacional, asociaciones autorizadas o plataformas benéficas. Los mejores sistemas llevan registros de beneficiarios, separan el zakat de otras donaciones y publican cuentas auditadas con los gastos de gestión descontados.
El zakat al servicio de los refugiados y el desarrollo
En 2022, ACNUR y el Banco Islámico de Desarrollo lanzaron el Global Islamic Fund for Refugees, que canaliza zakat, waqf y sadaqa hacia poblaciones desplazadas. Este tipo de fondo vincula una obligación religiosa con la financiación humanitaria a gran escala.
¿Pagan los bancos islámicos el zakat por sí mismos?
Depende del derecho local y de los estatutos. En algunos países las sociedades pagan zakat sobre su patrimonio neto; en otros, el banco calcula el zakat por acción y deja el pago a los accionistas. AAOIFI ha publicado normas que regulan este cálculo.
Qué comprobar antes de confiar el zakat a una entidad
Pregunte si las donaciones se guardan en una cuenta separada, qué parte cubre los costes de recaudación, en qué plazo se reparten los fondos y a qué beneficiarios se destinan. Un dictamen del comité sharia o una auditoría publicada refuerza la confianza.
Fuente externa especializada
El Banco Islámico de Desarrollo presenta sus programas de finanzas sociales, incluidas las iniciativas que combinan zakat, waqf y donaciones para ayuda humanitaria y desarrollo.
