La financiación islámica de tesorería agrupa las técnicas que permiten a una empresa cubrir sus necesidades de liquidez a corto plazo, o colocar sus excedentes, mediante ventas, arrendamientos o mandatos vinculados a activos reales en lugar de préstamos con intereses.
Por qué se excluye el descubierto bancario clásico
Una póliza de crédito convencional cobra intereses diarios sobre el saldo deudor, lo que constituye riba. La empresa debe sustituirla por operaciones comerciales reales: compras de mercancías, ventas con pago aplazado o un mandato de inversión claramente documentado y ligado a un activo.
El Tawarruq, la herramienta de liquidez más extendida
Para obtener efectivo, el banco compra una materia prima, a menudo un metal negociado en un mercado organizado, y la vende a la empresa con un margen pagadero a plazo. La empresa revende el metal al contado a un tercero y cobra los fondos.
¿Qué condiciones impone AAOIFI al Tawarruq?
La norma de AAOIFI sobre el Tawarruq exige que la mercancía exista, esté identificada y sea realmente propiedad del banco, que debe poseerla antes de revenderla. Prohíbe que el metal vuelva al vendedor original y espera que la empresa pueda revenderlo libremente.
Límites y críticas del Tawarruq organizado
Varios juristas, entre ellos la Academia Internacional de Fiqh de la OCI, consideran el Tawarruq organizado demasiado próximo a un préstamo encubierto. Los comités sharía suelen reservarlo a necesidades reales de liquidez, y las empresas prudentes buscan primero financiaciones vinculadas a su propia actividad.
Financiar existencias con una línea de Murabaha renovable
Para un comerciante o distribuidor, el banco puede abrir un límite de Murabaha: en cada pedido compra la mercancía al proveedor, toma posesión de ella y la revende a la empresa con un margen pactado, pagadero a 60 o 90 días.
Prefinanciar la producción agrícola o industrial con Salam
En el Salam, el banco paga hoy el precio íntegro de una cantidad de bienes que se entregarán después, con calidad y fecha de entrega precisas. El productor obtiene así su circulante, mientras el banco suele revender la mercancía mediante un Salam paralelo.
Anticipos intragrupo en forma de Qard hasan
Dentro de un grupo, una filial con excedentes puede prestar a otra en forma de Qard hasan, reembolsable por su valor nominal sin rendimiento alguno. Cualquier comisión condicionada al préstamo sería riba; solo se admiten costes administrativos reales y justificados.
Clientes morosos: ¿qué alternativas existen?
Descontar un crédito comercial por debajo de su nominal equivale a vender deuda, algo que la mayoría de los juristas rechaza. Se prefiere un mandato de cobro remunerado con una comisión fija, o una Murabaha separada destinada a las siguientes compras de mercancías.
Colocar los excedentes de caja sin cobrar intereses
Los excedentes pueden confiarse al banco mediante una Wakala de inversión, con un rendimiento esperado pero no garantizado, o colocarse a través de una Murabaha de materias primas a corto plazo. Conviene evitar los depósitos a tipo garantizado, porque el rendimiento prometido sería riba.
Cubrir el riesgo de cambio sin especular
Una empresa que debe pagar a un proveedor en dólares no puede contratar un seguro de cambio clásico, porque el intercambio de divisas debe ser inmediato. Los bancos ofrecen en su lugar una promesa unilateral, el wa'd, cuya validez evalúa su propio comité sharía.
Comparar el coste real con una póliza de crédito clásica
El margen de una Murabaha o de un Tawarruq suele calcularse a partir de un tipo de referencia del mercado, lo que acerca su coste al de un crédito convencional. A ello se suman las comisiones de corretaje del metal y de estructuración.
Puntos que negociar antes de firmar una línea de tesorería
Antes de firmar, la empresa debería comprobar la fatwa del comité sharía sobre el producto, el destino de las penalizaciones por demora, normalmente donadas a obras benéficas, la política de descuento por amortización anticipada y los activos realmente utilizados en cada disposición.
Fuente externa especializada
Las normas sharía de AAOIFI detallan las condiciones de la Murabaha, el Salam y el Tawarruq que las empresas utilizan para gestionar su liquidez.
