El depósito wakala es un mandato de inversión: el cliente confía fondos al banco, que los invierte por su cuenta en activos conformes a cambio de una comisión pactada; el beneficio es del cliente y el capital solo se garantiza por culpa del agente.
Un contrato de agencia aplicado al ahorro bancario
La wakala bi al-istithmar convierte al banco en agente del depositante. A diferencia de la cuenta corriente, el dinero no se presta a la entidad: sigue siendo jurídicamente del cliente y se invierte a su nombre en una cartera definida por el mandato.
¿Cómo se calcula la comisión del mandatario?
La retribución del agente se fija al firmar, como importe fijo o como porcentaje del capital gestionado. Se debe tanto si la inversión gana como si pierde, porque paga un servicio de gestión y no un resultado concreto.
El beneficio previsto, un objetivo y no una promesa
El banco suele anunciar una tasa de beneficio esperada, por ejemplo a tres o doce meses. Esa cifra es una referencia de gestión. Si los activos rinden menos, el cliente cobra menos y nada obliga jurídicamente al banco a cubrir la diferencia.
La prima de incentivo por encima del rendimiento esperado
Muchos contratos establecen que todo beneficio que supere la tasa prevista corresponde al banco como prima de rendimiento. El cliente acepta así un techo práctico a su ganancia, a cambio de un gestor motivado para alcanzar el objetivo anunciado.
¿Quién soporta una pérdida en la cartera?
La pérdida se imputa al cliente como propietario de los fondos. El agente solo responde por dolo, negligencia o incumplimiento del mandato, por ejemplo si invierte en un sector que el contrato excluía de forma expresa.
¿En qué activos se colocan los fondos wakala?
La cartera suele estar formada por financiaciones del propio banco, como murabaha o ijara concedidas a clientes, y a veces por sukuk. Un mandato restringido enumera con precisión los activos permitidos; uno general deja más margen al agente.
Wakala o mudaraba para una cuenta de inversión
En la mudaraba el banco reparte el beneficio según una proporción y no cobra nada si hay pérdidas. En la wakala percibe una comisión fija y no participa en el beneficio, salvo la prima de incentivo. El perfil de riesgo del cliente cambia.
Por qué el depósito wakala suele tener plazo fijo
Los activos subyacentes tienen vencimientos, así que el banco fija una duración de un mes a varios años. Una retirada anticipada puede suponer perder parte del beneficio o incluso gastos de liquidación, según lo que estipule el contrato.
La clasificación como cuenta de inversión en Malasia
Desde la ley malasia de 2013 sobre servicios financieros islámicos, un producto cuyo principal no está garantizado debe ofrecerse como cuenta de inversión y no como depósito. Los productos wakala entran allí en esa categoría separada.
Colocaciones wakala entre bancos y empresas
Además de los particulares, las tesorerías corporativas y los bancos usan la wakala para colocar excedentes de liquidez a corto plazo. Sirve de alternativa a la murabaha de materias primas, sin recurrir a compras y reventas de metales mediante intermediarios.
La transparencia exigible al banco mandatario
El agente debe informar al cliente de la composición de la cartera, del beneficio realmente obtenido y de las comisiones cobradas. Un extracto que solo mostrara una tasa, sin describir activos ni cálculo, impediría comprobar cómo se ejecutó el mandato.
Aspectos que confirmar antes de firmar un mandato
Hay que revisar la comisión, la tasa prevista, el destino del excedente, las condiciones de retirada, los activos permitidos y la ausencia de garantía del capital. La conformidad de la estructura corresponde al comité de sharía de la entidad, que conviene identificar.
Fuente externa especializada
El portal de la Securities Commission Malaysia aborda el mercado de capitales islámico y las resoluciones de sharía sobre estructuras de mandato de inversión.
