La Murabaha sobre materias primas es una financiación en la que el banco compra una mercancía física que la empresa necesita para producir o comerciar, toma posesión de ella y después se la revende con un margen declarado, pagadero en una fecha pactada.
Insumos que el cliente consume o transforma
La hilandería que compra algodón en bruto, la acería que importa chatarra o la cooperativa que encarga fertilizantes usan la Murabaha para pagar al proveedor en la entrega y liquidar con el banco más tarde, a menudo tras vender los productos terminados.
Qué separa este esquema del tawarruq
Aquí la empresa conserva la mercancía y la integra en su actividad. En el tawarruq el cliente revende el metal a un tercero para obtener dinero. El primero financia una necesidad física, el segundo una de tesorería, y los juristas los valoran de forma distinta.
Por qué se excluyen oro, plata y divisas
Las normas de AAOIFI prohíben vender oro, plata o divisas mediante Murabaha con pago aplazado, ya que su intercambio por dinero exige liquidación inmediata. Estos metales preciosos pasan, por tanto, por otros contratos, con entrega y pago al contado.
Trigo, dátiles, sal: los alimentos ribawi
Ciertos alimentos básicos siguen las reglas del riba cuando se intercambian entre sí. Vendidos a cambio de dinero, en cambio, pueden ser objeto de una Murabaha aplazada, lo que permite financiar a comerciantes de cereales e importadores de alimentos.
Describir con precisión la mercancía vendida
Calidad, grado, origen, cantidad, tolerancia de peso y lugar de entrega deben constar en el contrato. Una descripción vaga introduce gharar sobre el objeto de la venta; un certificado de análisis o una especificación bursátil reconocida reduce esa incertidumbre.
Resguardos de almacén y posesión mediante título
El banco no almacena por sí mismo las toneladas compradas. Un resguardo de almacén que identifique los lotes, o una orden de entrega a su nombre, puede constituir posesión jurídica suficiente, siempre que la mercancía exista realmente y esté individualizada.
Incoterms y momento de la transmisión del riesgo
En un cargamento importado, la cláusula FOB o CIF fija cuándo la propiedad y el riesgo pasan del proveedor al banco. Este debe soportar ese riesgo hasta la reventa; una reventa firmada antes de dicha transmisión sería inválida.
Inspección y defectos hallados en la entrega
El banco puede contratar una empresa de inspección o confiar el control al cliente. Si la mercancía no es conforme, el vendedor sigue siendo responsable: el banco suele trasladar al cliente las garantías del proveedor, sin poder excluir del todo los vicios ocultos.
Oscilaciones de precio durante la tenencia
Entre la compra y la reventa el banco soporta las variaciones del precio de la mercancía cotizada. Si el cliente desiste, debe colocar unas existencias que pueden haber perdido valor; la promesa de compra solo cubre el perjuicio real, no el margen perdido.
Fijar el precio en un mercado cotizado
El precio de reventa puede basarse en la cotización del día de compra, pero debe ser definitivo en la firma. Una fórmula que remita a un precio futuro desconocido, como la media del mes siguiente, dejaría el precio indeterminado.
Líneas renovables para compras de temporada
Refinerías de azúcar y comerciantes de cacao utilizan un acuerdo marco con límite: cada cargamento da lugar a una compra y una reventa distintas, con margen y vencimiento propios. El acuerdo marco por sí solo no crea deuda mientras no se celebre ninguna venta.
Comprobaciones antes de firmar
Compruebe que el proveedor es independiente del cliente, que la factura está a nombre del banco, que la mercancía está asegurada durante la tenencia y que el comité de sharía ha aprobado el circuito. Revender al vendedor original sería una Bay al-Ina.
Fuente externa especializada
Las normas del IFSB sobre gestión de riesgos y suficiencia de capital tratan la exposición de los bancos a las existencias de mercancías mantenidas antes de su reventa en Murabaha.
