Los sukuk Mudaraba son certificados de inversión cuyos tenedores aportan conjuntamente el capital de una Mudaraba mientras el emisor actúa como gestor: el beneficio real de la actividad se reparte según una proporción pactada y las pérdidas de capital recaen en los inversores, salvo culpa del gestor.
Inversores que aportan fondos, emisor que gestiona
En estos sukuk los suscriptores desempeñan el papel de rabb al-mal: sus fondos, reunidos por una sociedad vehículo, se confían al emisor, que actúa como mudarib. Este invierte en una actividad o cartera lícita y, en principio, solo aporta su conocimiento y su trabajo.
¿Qué posee realmente el titular de un certificado?
Cada sukuk representa una participación indivisa en el capital de la Mudaraba y en los activos adquiridos con él: inmuebles, contratos de financiación, participaciones. El titular no tiene un crédito contra el emisor; sus derechos siguen el rendimiento de este patrimonio común descrito en el folleto.
Una proporción de reparto fijada en la emisión
El folleto puede asignar el 70 % del beneficio a los tenedores y el 30 % al gestor. La proporción se aplica al beneficio realmente obtenido, nunca al capital: estipular un importe fijo o un porcentaje del nominal haría el contrato contrario a las normas de AAOIFI.
Comisión de incentivo por encima del rendimiento esperado
Los documentos suelen anunciar una tasa de beneficio esperada, por ejemplo el 5 % anual. Si la actividad gana más, el excedente puede quedar para el gestor como prima de rendimiento; si gana menos, los tenedores cobran menos y el emisor no tiene que cubrir la diferencia.
Pérdidas, culpa y garantías en una Mudaraba titulizada
Una pérdida de capital la soportan los tenedores, mientras el gestor solo pierde la recompensa de su trabajo. El emisor responde con fondos propios únicamente en caso de culpa, negligencia o incumplimiento de las restricciones de inversión, que los inversores deben acreditar.
Reservas de estabilización para los años débiles
Para evitar distribuciones demasiado irregulares, algunos programas retienen parte del beneficio de los años buenos en una reserva de compensación y la reparten cuando los resultados bajan. Se admite si está previsto desde el inicio y los tenedores lo aceptan.
Anticipos del gestor: un préstamo que se devuelve
Cuando el beneficio de un periodo no alcanza, el emisor puede abonar un anticipo sin intereses para mantener la distribución prevista. Ese anticipo se recupera con beneficios futuros o con el producto de la liquidación y no debe convertirse en una garantía encubierta del rendimiento.
Compromiso de recompra: ¿valor nominal o de mercado?
Antes de 2008, muchos emisores prometían recomprar los certificados por su valor nominal al vencimiento. La declaración del consejo sharía de AAOIFI aclaró que, en una Mudaraba, esa compra debe hacerse a valor de mercado o a un precio acordado en el momento de la venta.
Una herramienta apreciada para reforzar el capital bancario
Varios bancos islámicos del Golfo y de Asia han emitido sukuk Mudaraba perpetuos que computan como capital adicional de nivel 1 según Basilea III. Su naturaleza participativa, sin reembolso garantizado, encaja con la capacidad de absorber pérdidas que exigen los supervisores.
¿Cómo funciona un sukuk Mudaraba perpetuo?
El capital no tiene fecha de reembolso; el emisor puede amortizar los títulos tras un periodo mínimo, a menudo cinco años, con autorización del supervisor. Las distribuciones pueden cancelarse sin que haya impago, y una cláusula de amortización contable se activa si se deterioran las ratios prudenciales.
El precedente de Dana Gas y la cuestión del cumplimiento
En 2017 la empresa emiratí Dana Gas sostuvo que sus propios sukuk, estructurados como Mudaraba, ya no cumplían la sharía por la evolución de las interpretaciones. El caso, cerrado con una reestructuración negociada, mostró el peso de los dictámenes sharía en la documentación.
Sukuk Mudaraba o sukuk Ijara: ¿qué perfil de ingresos?
Un sukuk Ijara paga un alquiler previsible respaldado por un activo identificado; un sukuk Mudaraba distribuye un resultado variable que depende de la gestión. El segundo exige, por tanto, analizar al gestor, la política de inversión y el historial de distribuciones, no solo la calificación del emisor.
Fuente externa especializada
El Fondo Monetario Internacional presenta su trabajo sobre finanzas islámicas, incluida la evolución del mercado de sukuk y las cuestiones de estabilidad financiera ligadas a los instrumentos participativos.
